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06 abril 2007

El ciclo sobre la Historia de Villena llega a su fin con un repaso sobre la situación agraria

María Hernández, profesora de análisis geográfico regional en la Universidad de Alicante, cerró con su charla el curso “Pasado y presente de Villena y su entorno”, un ciclo de charlas que ha interesado a buen número de asistentes y espera tener continuación.

La agricultura es una actividad económica de gran tradición en Villena, aunque de mermante importancia financiera y social, especialmente tras la industrialización de finales del siglo pasado. Así la interesante conferencia de María Hernández analizó la situación actual de las actividades agrarias, pero también abordó perspectivas de futuro para un sector que puede encontrar importantes oportunidades.

Comenzó la profesora refiriéndose a los condicionamientos físicos de nuestro entorno, en particular el relieve llano en los valles, que permite la mecanización de las tareas, y la alternancia de suelos calcáreos (permeables) y arcillosos, aquellos que retienen los caudales hídricos en superficie dando lugar a pasadas zonas inundadas, como era La Laguna. No olvidó la profesora señalar la gran importancia de los acuíferos, así como la estacionalidad de una climatología propicia para la trilogía mediterránea: cereales, vid y olivo.

Será la viticultura local, muy desarrollada tras la crisis de la filoxera francesa, la que capitalizará el avance agrícola de finales del siglo XIX. No obstante también será el comienzo de la sobreexplotación de los recursos naturales, en particular de los hídricos, de manera que ya no sólo no manarán las aguas caballeras, sino que la perforación de los pozos del Zaricejo
iniciarán una vía de alimentación de los cultivos del Medio Vinalopó y el Campo de Alicante, pero que esquilmará nuestras reservas.

Sin embargo el verdadero cambio social llegaría a partir de los años 50 y la generalización de la industria zapatera y afines. En la mitad del siglo pasado los activos de la agrícola sumaban un 50% de la economía local, mientras que hoy en día apenas superan el 3%. Además las extensiones de tierra en propiedad son, hoy por hoy, insuficientes para encontrar rentable su explotación: un 65% de las propiedades ocupan menos de 5 hectáreas, lo que impide su correcta explotación económica, viable a partir de las 15/20 ha.

Por otro lado los cultivos de regadío se han ido incrementando, especialmente en lo relacionado con horticultura y frutales (producciones de marcada orientación comercial), mientras que muchas tierras viven un proceso de abandono. En caso de optar por el secano muchas veces se eligen cultivos de los denominados de “agricultura parcial”, es decir, aquella realizada por trabajadores de otras profesiones y que aprovechan momentos libres para la atención al campo, en particular en el caso del olivar.

Mención especial recibió en la charla de la profesora Hernández la Política Agraria Comunitaria (PAC) . Las medidas de la Unión Europea, como el “pago único” de la producción, motivan la orientación de los cultivos, así como el abandono de labores de baja productividad o la ampliación de los objetivos de la agricultura, que ya no sólo se contempla como una actividad extractiva, sino que se incentivan los valores ligados a ella, como son la conservación del paisaje, el mantenimiento de flora y fauna o el desarrollo del turismo rural.

La ponente recordó algunas singularidades actuales del Alto Vinalopó, como ha sido la modernización y ampliación de los regadíos, situación distinta a otras comarcas que están viviendo un desarrollo económico no ligado a la explotación agrícola del territorio. También hubo mención al plan de embalsamiento de aguas que ha permitido a la Comunidad de Regantes contar con recursos que han pasado de los 20.000 m3 al más de 1,2 millones actuales.

Concluyó la charla con algunas consideraciones generales: la agricultura ocupa un 62% del territorio municipal pero su importancia económica es marginal, eso sí, se adivina un margen de importancia creciente en virtud a su relación con otras actividades económicas y consideraciones actuales como son la importancia paisajística, cultural y etnológica de nuestro campo. Aún así la profesora señaló algunas características de una posible política agraria viable, que pasaría por el fomento de producciones con importante valor añadido, así como el posicionamiento en mercados, la creación de marcas de calidad, denominación de origen, etc.

Tras la ponencia se cerró el acto con el recuerdo de Loli Fenor, responsable conjunta del curso, a las instituciones (Sede Universitaria, Cátedra Arzobispo Loaces, Concejalía de Educación, IES Hermanos Amorós, etc.) que han apoyado el ciclo de charlas, así como las empresas (CAM, Glem Gasóleos y Atlántica Ibérica) que han colaborado con su celebración. Anunciaba Fenor la satisfacción de los organizadores, al tiempo que lanzaba la posibilidad de continuación de esta serie de charlas que durante doce semanas ha interesado a un buen número de villenenses deseosos de conocer mucho más sobre su ciudad.

22 marzo 2007

Eso de la danza contemporánea, menos raro gracias a Toni Jodar

De una manera entretenida y pedagógica, los asistentes a la lección magistral programada por el Teatro Chapí pudieron conocer las principales claves del ballet actual. Apreciar esta forma de expresión ya es un poco más sencillo.

Utilizando espacios indicados (entrada de artistas y escenario del teatro) pero poco comunes para los no profesionales, se realizó a didáctica actividad de la tarde del miércoles. Paco Flor, director del Teatro Chapí, presentó ante setenta asistentes a Toni Jodar, prolífico bailarín que ha participado en las más significativas compañías de teatro físico, como son La Fura del Baus, Dagoll Dagom, Carles Santos, etc.

Toni ofreció una explicación sintetizada, pero muy aleccionadora, sobre algunas de las principales figuras de la danza contemporánea y sus aportaciones más significativas. Comenzó el actor definiendo el origen de esta forma de expresión en una oposición a la danza clásica, aquella de las grandes compañías y que en el siglo XIX había alcanzado su cenit con el ballet romántico. Esta manera de bailar, cuyo mejor símbolo son las zapatillas de punta, aspira a una ruptura con la gravedad de manera que los cuerpos y movimientos parezcan livianos, aéreos, casi etéreos. Además en su estética sobresale por la obertura de las piernas y el afán de realzar la musculatura atlética a través de mayas y ropajes ajustados.

Será Isadora Duncan, a principios del siglo XX, la gran rompedora de esa tradición. La norteamericana buscará permanentemente el contacto con el suelo, incluso bailando descalza, y la libertad de los movimientos corporales a través de la utilización de ropajes amplios, confeccionados con gasa. Sin embargo Duncan será una artista singular que no creará escuela, habrá que esperar veinte años para la irrupción de una gran sistematizadota de la danza contemporánea: Marta Graham.

Será ella la que fije un nuevo comportamiento formal fijándose en los movimientos de contracción y expansión del corazón. Para Graham es el movimiento de este órgano el que puede vincular la expresión corporal con el mundo emocional, puesto que las contracciones del cuerpo pueden transmitir una gran carga de dramatismo eficaz a la hora de mostrar los conflictos de obras viscerales como son Fedra, Antigona, Enrique VIII, etc.

El mexicano José Limón, desarrollando los conceptos de Marta Graham, fija su atención en la verticalidad del cuerpo y los movimientos surgidos de la búsqueda de equilibrio. De esta manera pueden transmitirse sentimientos mucho más gozosos y alegres, especialmente indicados para la animosidad de composiciones de Mozart, Bach,…

Pero será Merce Cunningham el gran revolucionario actual. Bebiendo de influencia orientalistasy la revolución teórica del dada de Marcel Duchamp, el bailarín norteamericano destierra la narratividad de la danza, de manera que el baile aparece como un signo por sí mismo y no está al servicio de una historia concreta. Además rompe con la frontalidad de los montajes usuales, democratizando así el especio de manera que cualquier perspectiva es válida para la observación. Cunningham se ocupará especialmente de los movimientos mecánicos y repetitivos, aquellos que definen en gran medida a nuestra ajetreada vida moderna. Este interés de reflejo social constituye el auténtico limite inicial de la danza contemporánea: a partir de Merce Cunningham el público debe ser activo en la interpretación del baile, debe descubrir por sí mismo el posible mensaje.

El coreógrafo norteamericano es también el encargado de incorporar nuevos movimientos, en ocasiones desechados por poco estéticos, siempre que sirvan como vehículo de comunicación. No obstante algunos de sus alumnos tratarán de romper con ese intenso interés por el movimiento mecánico, cinético, y radicarán su atención en los fluidos y las articulaciones
corporales. Con ello se reflejaran coreografías relajadas, casi líquidas, y también nuevas técnicas: el “relis" y el “contact improvisation", surgido de la observación del juego animal y que aprovecha el impulso que proporciona el contacto entre cuerpos.

Finalmente Toni Jodar recordó la importante aportación europea a la danza contemporánea actual: la danza-teatro, aquella que mezcla la gestualidad y lo físico, con la interpretación emocional, de manera que no hablamos de bailarines, sino de actores completos que harán variar la obra en función de su particular expresividad.

Terminó Toni con una sucesión de vídeos donde los asistentes pudimos comprobar gráficamente todo lo aprendido, de manera que la lección se convirtió en un importante herramienta de conocimiento imprescindible para entender, y con ello apreciar, una forma de expresión que, como señalaba el ponente, muchas veces es desdeñada por “rara, rara".

19 marzo 2007

Los abuelos que lucharon por nuestro futuro

Quizás ocultada por la rememoración de grandezas más pasadas, la historia social del siglo XX en Villena no ha recogido la atención que merece por cercana y efectiva. César López vino a paliar esta carencia con su vibrante charla sobre los movimientos políticos y sociales de nuestra ciudad.

César López Hurtado
atesora grandes conocimientos sobre nuestro pasado que ya en la presentación recibieron el elogio de José Fernando Domene. Sin embargo olvidó adelantar la fuerza de su discurso: una narración detallada (hasta donde se pudo) y entusiasta de la acción de hombres y mujeres que en circunstancias paupérrimas contribuyeron a trasladar a Villena desde la sociedad agraria y caciquilde principios de siglo hasta la ciudad industrial que es hoy en día.

Como hemos visto en anteriores ponencias del ciclo “Pasado y Presente de Villena” nuestra población ha evidenciado muchos de los momentos históricos que se han sucedido en España. No será una excepción la efervescencia política de finales del siglo XIX y el surgimiento de los movimientos obreros, republicanos, reformistas, etc. Comenzó López situando el contexto histórico general en 1868 con la “Revolución Gloriosa” que inauguró el sexenio democrático y permitió el derecho de reunión. Sociedades obreras, masonas y espiritistas, por citar algunos ejemplos, pudieron así desarrollar su acción con más libertad.

La proclamación de la República en 1873 permitirá que Villena cuente con Casimiro Martínez Hernández, destacado demócrata y fundador de la logia masónica local, como alcalde. Los republicanos posibilistas, seguidores de Emilio Castelar, lograron ostentar cuatro veces la alcaldía villenense, aunque sólo durante un total de cinco años, y obtuvieron además un diputado provincial. Estamos hablando, evidentemente, de integrantes de la pequeña y mediana burguesía local de ánimos reformistas.

Para entonces las exportaciones de vino a Francia y la llegada del ferrocarril en 1858 habían hecho de Villena un núcleo pujante que en la década que va de 1877 a 1887 pasó de 11.424 habitantes a 14.450, es decir, un 26,48% de aumento que nunca se ha vuelto a repetir con mayor intensidad, de igual manera que aquellos tiempos de bonanza desaparecieron. A comienzos de siglo Villena es una ciudad de braceros y jornaleros del campo que viven una severa recesión económica tras la recuperación del viñedo francés.

Paulatinamente se irá abriendo el horizonte industrial, primero radicado en fábricas de alcoholes, vino y aceite de orujo, después ampliado al de calzado, sillas y muebles, sectores que cimentarán el futuro económico de la población. Sin embargo la situación laboral de los obreros sería similar a la de los braceros en virtud a los bajos salarios y las largas y peligrosas jornadas laborales. La penuria será el caldo de cultivo ideal para el surgimiento de la clase obrera.

Eclosión de las sociedades obreras de resistencia

En 1903 se fundan en la ciudad las primeras sociedades obreras de resistencia, de clara inspiración socialista, aunque ya el 20 de mayo del año anterior los jornaleros villenenses celebraron una manifestación en demanda de trabajo, evidenciando así la necesidad de unión. Son tiempos en los que la mera subsistencia no estaba asegurada, de manera que en la Villena de 1915 estaban censados como “pobres” nada menos que 1.415 vecinos.

Distintas medidas de beneficencia, como la “cocina económica” de la placeta de Las Malvas, tratan de paliar la necesidad, pero serán los obreros concienciados los que transiten el camino hacia la organización y la ayuda mutua. El 21 de julio 1903 se constituye la sociedad “Constancia” de agricultores, sólo diez días después los albañiles también formalizan su sociedad de resistencia, en agosto serán los zapateros en la asociación “El Progreso” y en septiembre los ebanistas crean “La Fraternidad”. El 17 de enero de 1904 se constituirá la primera sociedad femenina de resistencia, la “Juventud Ilustrada”. El fruto del asociacionismo no tardaría en llegar.

La creación de la sociedad femenina causó al día siguiente el despido de sus integrantes, coacción que obtuvo como respuesta el paro laboral de los componentes de “La Fraternidad”: la primera huelga de Villena en el siglo XX. A partir de ahí el papel de las sociedades obreras en la vida de la población fue fundamental, celebrándose sus reuniones los días no laborales y albergando acontecimientos como el Congreso Regional del Partido Socialista en 1910. Seis años antes ya se había fundado la Federación Local de Sociedad Obreras, que ingresaría en la UGT y en 1906 inauguraría la Casa del Pueblo. El desarrollo sería imparable, así al comienzo de la Guerra Civil nuestra ciudad contaría con 24 sociedades socialistas y 3 anarquistas.

En 1909 se recibiría la visita de Pablo Iglesias, que ofrecería un mitin en nuestra ciudad. Es el año de las “Semana Trágica” de Barcelona y, en clave local, el año en el que se suspendieron los festejos locales de septiembre, registrándose graves incidentes entra la población y las autoridades, de manera que se persiguió al alcalde y se apedreó su casa, obligando a la intervención de la fuerza militar que incluso llegó a acantonarse en Villena.

Las violentas huelgas de 1917 y 1934

La década de 1910 verá la creación de nuevas industrias en nuestra ciudad, pero también el aumento de la carestía, de ahí que distintos dirigentes socialistas, como Enrique Guardiola, avancen hacia posiciones anarquistas. Es con en esa situación insostenible como se llega a la huelga de agosto de 1917, cuyo desarrollo fue violento y ciertamente revolucionario. Ochocientos huelguistas incomunicaron la población tanto en lo referido al ferrocarril como a los telégrafos, al tiempo que pretendieron volar el túnel de Elda. Igualmente asaltaron «la fábrica de la luz de los franceses», sucediéndose en la oscura noche tiroteos con las fuerzas del orden, pereciendo un guardia civil, que no tenía nada que ver con la revuelta, en las inmediaciones de la estación.

La represión fue durísima, pero la fuerte algarada queda mitigada ante lo sucedido en octubre de 1934, momento en el que una nueva huelga se saldó con consecuencias todavía más graves: la sustitución del Ayuntamiento de Villena y la muerte de dos militantes socialistas en la Puerta de Almansa por los disparos de la Guardia Civil. Asimismo fueron violentos, en el mes de marzo de 1936, los episodios incendiarios de la quema de iglesias y conventos de la población.

Como indicó César López, estos acontecimientos, los de 1917, 1934 y 1936 –y hasta los de 1909-, apuntan en la misma dirección: la tremenda violencia contenida que estalla por el odio de las clases obreras hacia una sociedad acomodada que las explota y oprime ante la carencia de leyes que en verdad protegieran su desamparo social y económico. Será este el germen de una hostilidad exacerbada que conllevará al triste epílogo de la Guerra Civil, capítulo que el ponente propuso abordar en un futuro.

09 marzo 2007

Gregorio Canales explica el origen de Santa Eulalia y la colonia de Sierras Salinas

Villena, como ciudad eminentemente agrícola, ha vivido experiencias singulares que trataron de aprovechar todas sus posibilidades agrarias. El profesor Canales, dentro del ciclo “Pasado y presente de Villena”, explicó algunas de las iniciativas más importantes.

Gregorio Canales
, catedrático de geografía, es uno de los directores del curso que todos los jueves se celebra en el IES Hermanos Amorós y su ponencia sobre “Enfiteusis y colonización agrarias durante los siglos XIX y XX” vino acompañada de numerosas fotografíasque remarcaron el descubrimiento personal de algunos enclaves singulares de nuestra ciudad, al tiempo que recordó parte del patrimonio histórico que merece la pena cuidar con más atención.

El catedrático comenzó señalando el trabajo que junto con María José Tarruella está desarrollando a fin de explicar el proceso de colonización de la Sierra Salinas, indicando además que se trata de una iniciativa económica tardía, un proyecto que a Villena llegó cuando en otros lugares ya se estaba abandonando. En gran medida este desarrollo pospuesto se debe a la adscripción administrativa de nuestra ciudad que, al pertenecer al reino de Castilla, no utilizó las formas de contrato agrario generales en el de Valencia.

Sin embargo un acontecimiento económico significará la verdadera revolución en el campo villenense. La crisis de la filoxera en los viñedos franceses provocó la pujanza de la enología alicantina, particularmente beneficiada al contar con clima y comunicaciones propicias. El caso de la Sierra Salinas será entonces un intento de rápida colonización dirigida por el Estado, práctica directamente heredera de las leyes que en 1868 que impulsaron la repoblación de montes y tierras yermas de titularidad pública.

En el caso de la sierra villenense serán 1300 las hectáreas afectadas, 800 de las cueles se consideraron aptas para cultivo y cuya totalidad fue sorteada en 49 lotes a los que aspiraban aquellos jornaleros sin propiedad que lo demandaron. El sorteo, realizado en 1914, no tuvo el éxito esperado de manera que algunas partes tuvieron que volver a ser adjudicadas meses más tarde. Las cosechas obtenidas en las nuevas tierras roturadas nunca fueron suficientemente productivas y los planes de construcción de una iglesia, una escuela y otras dependencias quedaron reducidas a un local para la reunión de los colonos y la casa del guardia.

Con todo, la singularidad de la experiencia de la Sierra Salinas se debe a la novedosa difusión en nuestra localidad de la enfiteusis, régimen jurídico por el que el agricultor se hacía a perpetuidad con el dominio útil de la tierra a cambio de un impuesto fijo anual. La diferencia respecto a otras zonas, como la Vega Baja, en la que se ha utilizado este sistema, es que en Villena se recurre en épocas de bonanza económica, como es la extensión del viñedo, frente a los momentos de crisis de otras comarcas.

Canales recordó otros ejemplos de colonias en nuestro término municipal, como fue el caso de las 488 hectáreas de la Casa de los Pinos o las 1800 ha. de la Sierra de la Villa que 171 colonos se adjudicaron en 1871. Sin embargo fue otra iniciativa agraria la que reunió mayor singularidad e importancia en Villena: la colonia de Santa Eulalia.

La colonia situada entre los términos municipales de Sax y Villena constituye un importante episodio en los intentos de dinamización agraria que se llevaron a cabo en nuestro país. Si bien los origines de estas iniciativas podemos remontarlas a la repoblación de Sierra Morena que llevó a cabo la administración de Carlos III (creando poblaciones como La Carolina o La Carlota), en la provincia de Alicante podemos relacionarla con la iniciativa del ministro Campoamor a mediados del siglo XIX.

Se trataba de un modelo patriarcal de reparto de las tierras que los grandes hacendados
habían adquiridos a raíz de las diferentes desamortizaciones. El Estado se decide a otorgar beneficios tributarios y fiscales a aquellos terratenientes que se decidiesen a establecer poblados en sus dominios. Bajo esa concepción surgió la Colonia de Santa Eulalia, poblamiento que contó con espectaculares instalaciones como fueron el teatro, las fábricas de alcoholes y harinas, además del palacete modernista de sus propietarios. Sus 225 hectáreas de dominio no eran comparables a las casi 2500 que disponía la hacienda que el propio Campoamor administró en Orihuela, pero lo cierto es que el patrimonio histórico que atestigua la colonia vecina a nuestra localidad todavía resulta espectacular aún a pesar del evidente deterioro y dejadez que muestra hoy en día.

08 marzo 2007

Lorena Amorós explicó como Orlán, con su carne y la cirugía, define una nueva mirada femenina

Orlan se fija en las diosas mitológicas que los hombres han construido para así definir una nueva identidad. Pero su creación no es una materia inerte: la artista se somete a la cirugía estética para definir en su cuerpo algo que no es sólo la suma de las partes.

Elegir a Lorena Amorós como ponente y a la artista francesa Orlán como motivo de la charla fue un acierto a la hora de aunar una nueva ponencia del que junta distintas partes no por su armoniosa composic
ión, sino por el nuevo significado aparecido tras el trabajo.ciclo “La mirada de los artistas” con la conmemoración del Día de la Mujer. Sin embargo, no fue tan oportuna la coincidencia de actividades culturales que ayer se produjo.

El miércoles por la tarde fue el momento elegido para el debate sobre el futuro urbanístico de Villena, una ilustrativa charla sobre diabetes y un nuevo debate en la Fundación Ntra. Sra. de las Virtudes, además de la conferencia que comentamos. Quizás por eso el público presente no fue muy numeroso, pero Lorena supo elegir un tema de gran interés y los asistentes supieron apreciarlo.

Orlán es una artista que ha comenzado a recibir más atención en nuestro país, de hecho no es ajeno el interés que Lorena vierte en esta creadora puesto que su tesis doctoral acerca del autorretrato y la definición de la imagen actual contiene un estudio creativo y novedoso sobre la francesa.

Las creaciones de Orlan son fascinantes y ambiciosas por radicales, además de por el uso de las nuevas técnicas y su servicio a la performance y la representación espectacular. Su arte carnal es, sin duda, una expresión extrema que bebe de referentes previos (iconografía judocristiana y mitológica) pero que a través de un nuevo medio, el acto quirúrgico, logra reconstruir su identidad al tiempo que se definen sus nuevos rasgos externos.

La artista, antes de someterse a las operaciones estéticas, elabora en el ordenador una amalgama de las principales características de las deidades femeninas. Pero su interés no se refiere a los cánones de belleza que representan, sino a sus hazañas legendarias. Fruto de ello es una composición imperfecta surgida del conglomerado de rasgos esenciales de Venus, Psique, Diana,… Con todo ello se somete a una intervención quirúrgica que no busca la mejora estética o el rejuvenecimiento, sino la reconquista de una nueva mirada personal y exterior.

No es banal resaltar que sus intervenciones son realizadas por una cirujana: sus compañeros masculinos no entendieron la voluntad de Orlan de someter a su cuerpo a cambios estéticos no encaminados a la belleza. Por el contrario su intención es la de definir una nueva estética

De esta manera se convierte en la primera artista que utiliza la cirugía como medio, subvirtiendo con ello la escala dominante que legitima a la mujer como una creación del varón, algo especialmente apreciable en el mundo de la estética. Con todo ello la artista se convierte en un cuadro viviente, antibello, antiestético, pero cargado de significados. Además reflexiona profundamente sobre la correspondencia entre cuerpo e identidad, circunstancia absolutamente relevante en el caso de la transexualidad o, más cercano, a la inadecuación ante roles sociales ligados al género.

Orlán además tiene interés en hacer de su proceso creativo algo conocido y apreciado, de manera que el quirófano se convierte en un estudio artístico y las operaciones en procesos creativos retransmitidos por satélite. Así su piel se convierte tanto en frontera del cuerpo como linde entre la vida y el arte, el peligro y el refugio. Además su sangre también se transformará en relicarios y estampas veneradas, al modo de una moderna religión con una diosa que vive su Pasión.

Lorena fue deteniéndose también en algunas de sus creaciones más recientes, como la serie de cuarenta dípticos del postoperatorio, pero radicando el valor fundamental de su charla en querer acercar un arte ampliamente reflexivo, a la par que violento en la ejecución.

05 marzo 2007

Paco Marín habló sobre la religiosidad que continúa en la Fiesta

La celebración del Ecuador festero se inició con la charla-coloquio que en la Casa del Festero abordó la religiosidad popular en las Fiestas de Moros y Cristianos. La intervención ya había sido presentada en diversas localidades vecinas y el vienes llegó a Villena.

Presentado por Antonio Martínez, presidente de la Junta Central de Fiestas, y el historiador y cronista José Fernando Domene, el ponente Francisco Hernández Marín se interesó por el origen religioso de la fiesta y el devenir actual.

Recordó Marín la leyenda tradicional que data en 1476 el año en el que los villeneros se refugiaron en la Fuente del Chopo a fin de guarecerse de la plaga de peste que asolaba la ciudad. Como sabemos fue allí donde se obró el milagro de la elección del nombre de la Virgen de las Virtudes y se extendió su benefactora acción contra la enfermedad.

Este hecho, lejos de ser extraño, es un elemento común en el caso de muchos patronos de localidades próximas, puesto que el origen mítico y prodigioso de las advocaciones veneradas tratan de legitimar su naturaleza divina e intercesora. Es, además, una manera de ligar la advocación con una conciencia colectiva, de manera que se convierte en un símbolo estimado como protección ante enfermedades y plagas. Es más, se suele dar una “especialización” de esa acción protectora, así nuestra Virgen de las Virtudes es “abogada contra la peste” (algo no muy usual en la tradición mariana). Otro elemento común es la aparición en algún lugar significativo, propicio para la construcción de un santuario, tal y como pasó en la pedanía villenense.

Marín, una vez recordados el tradicional origen de nuestra patrona, recordó que la Morenica, más allá de su significado religioso, es un referente para toda la ciudad, de manera que recibe un contenido iconográfico, siendo el símbolo común para todos los villeneros. Es ahí donde reside la principal cuestión planteada por el ponente: cómo es posible que en una sociedad con una presencia de lo religioso continuamente menguada siga aceptándose este símbolo cristiano. Para Marín una de las razones fundamentales es la unión entre elementos religiosos y folclóricos, de manera que nuestros festejos son, en origen, un homenaje a la patrona, pero ahora también un elemento de unión popular. La charla prosiguió sobre estas razones, de manera que se propició un interesante turno de palabras en el que intervinieron, entre otros, Vicente Prats.

De esta manera se celebró el primer acto, en este caso de mayor contenido académico, que iniciaba la celebración del Ecuador Festero que se completó con actividades culturales, musicales y lúdicos en Villena y la pedanía de la Virgen.

02 marzo 2007

José Fernando Domene explica todo eso que te preguntas sobre las Fiestas

Por qué hay capitán y alférez, por qué tenemos regidora y no “reina” de las fiestas, cuáles fueron las tres primeras comparsas, qué relación existe entre economía y número de festeros, qué nos diferencia de Alcoy. Respuestas a muchas de estas cuestiones fueron expuestas ayer en el curso “Pasado y Presente de Villena”.

Loli Fenor
justificó la pertinencia de esta charla dentro del ciclo historiográfico por el indudable valor popular y patrimonial que guardan estos festejos de participación multitudinaria, al tiempo que señaló que José Fernando Domene es, hoy en día, el mayor estudioso de las Fiestas de Villena. El historiador, infatigable colaborador con entidades festeras y autor de centenares de artículos, logró ofrecer una charla amena y didáctica, repleta de explicaciones y curiosidades fruto de sus investigaciones.

Señaló el ponente algunas de las festividades que se realizaban en la Edad Media, destacando que en aquel tiempo la advocación que se veneraba en nuestra cuidad era la Virgen de Las Nieves o “Virgen del Castillo”. Esta imagen mariana estaba estrechamente ligada al Marqués de Villena, lo que causó el rechazo del pueblo general, así en septiembre de 1476 (y no en 1474 como marca la tradición), momento en el que se extiende una plaga de peste, los villeneros refugiados en La Laguna eligen una nueva patrona: la Virgen de las Virtudes que, como todos sabemos, recibió su nombre después de aparecer en tres ocasiones sin que nadie hubiera introducido esa posible denominación en la urna que determinaba el sorteo popular.

Su benéfica acción motivó la agradecida construcción de un templo en la pedanía, donde después se instalaría un convento agustino, y la instauración de dos votos anuales: una romería el 25 de marzo, después trasladada al primer domingo siguiente a Pascua, y otra peregrinación el 8 de septiembre. Así en 1551 nos encontramos con unos festejos consolidados que, según la documentación, ya implicaban la contratación de ministriles (músicos) de poblaciones valencianas. Por cierto que los textos de la época también indican que de no celebrarse las actividades lúdicas “se perdería devoción y no acudiría tanta gente” al homenaje religioso.

Tras la Contrarreforma del siglo XV las festividades religiosas se engrandecen y multiplican, de manera que en Villena se tiene constancia de la celebración del Corpus Christi desde 1571, la Semana Santa (1613), San José (1622), Día del Voto (1624), San Gregorio –abogado contra la langosta y las sabandijas- (1648) y corridas de toros desde 1588.

Capitán, alférez y cabo

En los desfiles es tradicional la participación de las milicias y su arcabucería al menos desde 1497, de manera que serán los hábitos de la soldadesca los que marquen muchas de las tradiciones que hoy en día perduran en nuestra Fiestas. Así han llegado hasta el momento actual la denominación de los cargos militares de la época: capitán, alférez, sargento y cabobandera distintiva e incluso la comparsa de Cristianos vistió hasta el año 1963 el “traje a la antigua española”, herencia directa del atuendo militar de la época. Otro vestigio conservado es el del ruedo de banderas, especialmente meticuloso en Caudete donde están consignados los 180 movimientos reglamentarios. La documentación del Archivo Municipal nos permite conocer también los primeros cargos festeros de Villena, resultando Antonio Díaz Navarro nuestro primer capitán, Juan Matheo el alférez y Onofre Oltra el sargento.

El siglo XVIII significará un afianzamiento de estos festejos, apareciendo elementos todavía presentes como son los fuegos artificiales (1746) o el mecanismo de elevación de la imagen de nuestra patrona en la Iglesia de Santiago (1752). Es en este momento cuando aparecen las representaciones teatrales de contenido religioso como es el caso del “Coloquio sobre el nacimiento de Jesucristo entre un moro y un cristiano”, que será la base literaria para el futuro acto de “Conversión”, junto con el texto del “Despojo” de Bocairent y Banyeres, cuestión sobre la que se adentró Domene ofreciendo una interesantísima explicación de los elementos filológicos que llevaron a datar fehacientemente su momento de creación.

El ponente también rememoró muchos de los elementos que se han mantenido por influencia militar del siglo XVIII, entre las que destacan las escuadras de gastadores (presentes en la comparsa de Marruecos), la música militar, el uso de símbolos como el delantal o mandil, el pico, el hacha o un serrucho, las grandes barbas postizas y las mochilas y mantascantineras o el uso de tradicionales farolas.

(desapareciendo en Villena el tercero), la costumbre de portar una portadas a la espalda, así como la figura de las Nuestras comparsas

Por todo ello en 1850 nos encontramos ya que el noroeste de la provincia de Alicante cuenta con fiestas patronales de configuración similar a las actuales de Moros y Cristianos. Así la creación de una comparsa de Moros seguirá las pautas marciales de la de los Cristianos salvo, obviamente, el atuendo, añadiéndose en Villena la agrupación de Romanos, debido sin duda a la influencia de la Semana Santa. Estas tres comparsas primigenias se ampliarán en 1884 a nueve agrupaciones: Moros Viejos, Moros Nuevos, Marruecos y Moros Guerreros, por parte del bando de la media luna, y Caballeros Cristianos, Marineros, Romanos, Estudiantes y Tercio de Flandes, por el de la cruz.

Este auge guarda una correspondencia directa con la pujanza de la economía local, beneficiada ampliamente por la plaga de filoxera en los viñedos franceses, de manera que las exportaciones de vino se multiplicaron en esos años. Sin embargo los tiempos de crisis también afectarán sobremanera a las celebraciones, de manera que en 1906 sólo cinco comparsas pisarán las calles de nuestra ciudad. Esta crisis se alargará hasta los años veinte, llegando a prohibirse las fiestas de moros y cristianos en 1909.

Serán los felices 20 el momento del renacimiento, de manera que en 1922 surge la Banda Municipal bajo la dirección del maestro Bravo, en 1923 se realiza la coronación de nuestra patrona y aparece la comparsa de Andaluces, los Estudiantes se refunden en 1925 mientras que al año siguiente aparecen los Maseros. Por cierto que en 1928 aparece la extravagante comparsa de Americanos, surgida sin duda bajo el influjo del cine norteamericano.

Seguirán los años de la Guerra Civil, en los que no habrá nada que celebrar, y la posguerra. Será en la década de los cincuenta cuando se viva un nuevo auge, de manera que en 1955 se instauran los desfiles de la Cabalgata y la Ofrenda, al tiempo que surge la figura de la “Reina de las Fiestas”, denominación que al año siguiente fue cambiado por el de “Regidora” puesto que Reina sólo podía ser la Virgen de las Virtudes.

Son estos los años de la irrupción de los Piratas (1939), aparecidos en el último año de guerra y compuestos en ese momento por destacados falangistas, los Almogávares (1954) herederos directos de los Romanos, los Nazaríes (1955) escisión de los Moros Nuevos, mientras que los Americanos derivarán en Árabes y luego en Ballesteros, los Marineros pasarán a Marinos Corsarios y los Bereberes aparecerán en dos momentos distintos.

Somos miles

Con todo ello se conformaron unos festejos que ya no contaban con los flagrantes anacronismos de antaño y se abrían a una participación masiva que en los años setenta vivirá su momento de expansión. Es por ello que en 1970 se crea la Junta Central de Fiestas y se instaura el Desfile de la Esperanza, en 1971 se celebra el Ecuador y se edita el boletín “día 4 que fuera” y en 1974 se celebra el emblemático
Congreso Festero.

Los años de democracia, como todos sabemos, serán el momento de la incorporación de la mujer a la Fiesta y, con ello, la superación de la mítica cifra de diez mil festeros, la multiplicación de escuadras especiales y el surgimiento de una importante industria ligada a la Fiesta. Es, además, la circunstancia de afianzamiento de un modelo de celebración mucho más popular, abierto y participativo que el de otras poblaciones, como el paradigmático caso de Alcoi. Esta democratización de la Fiesta, sin embargo, también ha motivado la ruptura de determinadas formalidades en los desfiles, elemento que gráficamente denunció José Fernando Domene, concluyendo además que “nuestras fiestas son muy complejas y ello es fruto de la larga historia de más de cinco siglos”.

21 febrero 2007

Navarro Vera: "la implantación urbana del ferrocarril es irrenunciable"

Son días propicios para repensar como es la Villena posible, ya sea desde el punto de vista urbano, social o político. “Pensar la ciudad” es el curso de urbanismo para principiantes que la UA ha organizado en colaboración con el Ayuntamiento de Villena y que se completa con una exposición imprescindible.

En la tarde de ayer fue presentada por el concejal de urbanismo, José Ayelo, y el catedrático de la Universidad de Alicante, José Ramón Navarro, la exposición que hasta el próximo 15 de marzo permitirá visitar en la ermita de San Antón los proyectos que los alumnos de arquitectura de la Escuela Politécnica han planteado en relación con el futuro urbanístico de nuestra ciudad.

Las propuestas de transformación de Villena se han concretado en tres hipótesis de trabajo: cómo podría expandirse la ciudad hacia el sur, dirección Alicante; posibilidades de reurbanización y mejora de los espacios públicos a lo largo de las calles Constitución, Corredera y Nueva; y, finalmente, propuestas de intervención en la parte del Casco Antiguo que linda con la autovía. También algunos alumnos realizaron un ejercicio de trazado ideal que se podría haber emprendido en el ensanche del siglo pasado.

Pero sin lugar a dudas el punto más interesante de la muestra se refiere al futuro: proyectos posibles en el caso de que se soterre la vía del ferrocarril en la longitud (2,8 km) que en estos momentos se baraja y, además, se construya una estación intermodal (tren, bus, etc.) cerca del puente de San Juan.

Se trata, en suma, de plasmar en maquetas y dibujos los sueños de una Villena futura, brindando así debates e ideas para los años venideros. Navarro Vera mostró ante el auditorio su satisfacción por el trabajo de los alumnos, indicando además que de estos ejercicios se extraen conclusiones que podrían incorporarse a un nuevo Plan General de Ordenación Urbana. El catedrático señaló, además, que en su opinión Villena debe mantener su relación urbana con el tren, implantación que considera irrenunciable si queremos conservar el volumen actual de viajeros y el lugar de referencia dentro de la comarca. La decidida apuesta de Navarro es la de soterrar las vías, liberando gran espacio para zonas públicas, y situar la nueva estación en el costado sur de la ciudad.

Pero no esa la única conclusión que se puede extraer de los trabajos propuestos, en ellos también se habla de proyectar un consumo de suelo moderado y residencial, equilibrar el crecimiento físico de la ciudad con la densidad (no crear agregados fuera del casco urbano), disponer de una arquitectura significativa que ofrezca identidad y continuidad espacial, articular un sistema de parques y jardines relacionados entre ellos, considerar a los aparcamientos públicos como un elemento de movilidad que haga desaparecer a los coches de las calles, aumente el número de árboles y el ancho de aceras, promover los acuerdos entre iniciativa privada y administración pública y elaborar un programa de participación pública

facilitadora de la habitabilidad en la ciudad.Curso de urbanismo para principiantes

En suma se trata de ideas muy útiles y necesarias que se ven completadas con el intenso cursoDVD sobre el Casco Histórico “Recuperar la ciudad”, mientras que el jueves a las 20:00 h. será el turno de la interesante mesa redonda “Villena: debate sobre el futuro de la ciudad”, en la que participarán Mercedes Martínez, Tomás Navarro, Vicente Ferrero y José Miguel Esquembre.

Continuará la docencia entre el lunes 12 y el viernes 16 de marzo con una charla diaria: “Construcción jurídica de la ciudad I: gestión del suelo”, a cargo de la abogada Fany Serrano, “Vivienda y Ciudad” impartida por la economista Paloma Taltavull, “Movilidad urbana” ponencia del profesor universitario Armando Ortuño, “Memoria e identidad: el
patrimonio urbano” por el arquitecto Santiago Varela y “La construcción jurídica de la ciudad II: medio ambiente, paisaje y participación”, tema impartido por Sergio García, profesor de urbanística y ordenación del territorio de la Universidad de Alicante.

Estas últimas charlas se realizarán en el centro de recursos para la formación de la Calle El Hilo, mientras que la mesa redonda y la proyección audivisual utilizarán el aforo del salón de actos de la Casa de Cultura. Es posible encontrar más información en la web de la Universidad de Alicante.

19 febrero 2007

Cuando Villena y Caudete estaban en guerra…

El curso “Pasado y Presente de Villena y su entorno” se interesó en la pasada noche del jueves por uno de los episodios más violentos de nuestra historia: el enfrentamiento entre los municipios de Villena, Ontinyent y Caudete por el territorio de los Alhorines.

Si bien la parte final del conflicto que durante los siglos XIV al XVII enfrentó a localidades vecinas tuvo como protagonistas a las localidades de Villena y Caudete lo cierto es que el largo episodio estuvo motivado por el enfrentamiento entre dos municipios fronterizos: Villena, perteneciente al Reino de Castilla, y Ontinyent, del de Valencia.

Así lo hizo saber Vicent Terol, director del archivo municipal de Ontinyent, que aportando un gran bagaje documental, entre el que destacaba el monográfico que hace más de treinta años confeccionó José María Soler, se adentró en un enfrentamiento de más de trescientos años en el que se desarrollaron episodios de gran violencia y crueldad.

Terol situó el origen del conflicto en el desmembramiento y reparto de los territorios islámicos entre los reinos cristianos, de manera que las zonas situadas a uno lado u otro lado de las fronteras entre Coronas vivirán continuas tensiones de carácter local pero de repercusión mucho más amplia. En el caso del territorio de Los Alhorines, Alforins en valenciano, tendrá importancia la guerra civil de Castilla que enfrentó a los “Dos Pedros” entre 1358 y 1376. En ese momento el término de Caudete es separado del de Villena, de manera que el primero pasará al Reino de Valencia y el de nuestra localidad a Castilla. Eso sí, lo hace de “facto” pero no “de iure”, es decir, la vinculación con Valencia continúa aunque a los efectos legales estemos hablando de municipios pertenecientes a Coronas distintas.

El progresivo incremento de la importancia del señorío de Villena, que alcanzaría el título de realengo en 1476, alimentará los ánimos expansionistas de nuestra ciudad, de manera que los límites jurisdiccionales irán diluyéndose, al tiempo que los vínculos comerciales y ganaderos con Valencia se acrecentarán. Es en este contexto donde tiene importancia el denominado “Derecho de Marca”, permiso jurídico aplicable por un feudo fronterizo al sentirse atacado, potestad que la monarquía castellana, conforme vaya adquiriendo importancia, tratará de limitar y utilizar en exclusiva.

Así en 1482 se iniciará el conflicto entre Villena y Caudete, que se tratará de solucionar con un interim ese mismo año, pero que lejos de apaciguarse vio como Ontinyent se sumaba a la disputa. En este punto debemos señalar que estamos hablando de una sociedad, la medieval, con un fuerte sentido de violencia y simbolismo. Así se irán sucediendo episodios como el acuchillamiento de arados o la tala generalizada en los territorios objetos de litigio. En la escalada de violencia que se produjo se llega a incendiar las masías de Fontanars por parte de Villena, lo que motiva la intervención de los jueces-árbitros reales que realizarán el amojonamiento (delimitación) de los terrenos e, incluso, se llegará a un primer intento de concordia entre Villena y Ontinyent en 1487.

Los episodios violentos de 1489 y 1495

Sin embargo en 1489 rebrotaron los episodios violentos de manera que el Reino de Valencia interviene decididamente tanto militar como jurídicamente. Aún así en 1495 Villena obtiene un éxito parcial al firmar una concordia con la atemorizada Biar, lo que desata las iras de Ontinyent y el gobernador de Xátiva. En ese momento el enfrentamiento es irrefrenable y milicias villenenses atacan el Alhorin de Ontinyent e incendian 25 casa de Fontanars, al tiempo que talan todos los árboles de esta localidad y matan a un natural de Ontinyent y causan diversos heridos.

La respuesta valenciana no tardará en llegar puesto que tropas de Caudete y Ontinyent, junto con efectivos de Albaida, Cocentaina y Onil atacan Villena, causando diversos muertos. Es un momento de tensión extrema en el que también intervienen Murcia y Orihuela. Afortunadamente la labor de los jurados y el gobernador de Valencia facilitaron que en junio de 1495 fuese posible la firma de una tregua temporal de dos años que posteriormente sería prorrogada hasta 1501.

En ese año se produce un nuevo altercado, en este caso relacionado con la muerte de dos bueyes en territorio villenense, de manera que se desata un intercambio epistolar entre Ontinyent y Villena que se salda con el asalto de las milicias de la primera, auxiliadas por tropas de Caudete, Bocairent, Albaida y Oliva (1.500 infantes, 130 jinetes, tiros de artillería,…) que lograrán bombardear nuestra ciudad el 24 de mayo de 1501, causando dos muertes.

Caudete, aldea de Villena

Esa acción encabezada por el gobernador de Xátiva valdrá el conato de intervención de las milicias de Valencia, tras las gestiones de Villena, lo que encaminará la solución hacia una nueva concordia en la que Ontinyent debe ceder finalmente los Alhorines de la Zafra. Se cierra así el enfrentamiento más grave de Villena con una localidad vecina, pero lo cierto es que se sucedieron otros con municipios próximos. Es el caso del litigio con Font de la Figuera en 1518 por los intereses comerciales que derivaban de la ruta entre Almansa, Villena y Ontinyent, caso que se resolvería definitivamente en 1551, o los coletazos del conflicto con Caudete, que se alargarían en sucesivos episodios durante todo el siglo XVI hasta que en 1707 se resolvió de una manera taxativa: el apoyo caudetano a la causa austracista en la
Guerra de Sucesión le valió que tras la Batalla de Almansa y el triunfo borbónico Caudete pasase a ser una aldea de Villena, situación que se alargó hasta 1736.

05 febrero 2007

Luis Delgado: saber y ganar

En la tarde del sábado pareció como si Villena quisiera recuperar su legado de tres culturas: mora, cristiana y sefardita. La charla de Luis Delgado y sus compañeros del Quarteto de Urueña sólo rivalizó en interés con el posterior concierto, una fascinante delicia.

Ni Luis había esperado tanto público en su intervención previa, ni los asistentes imaginaban tanta sensibilidad en la ejecución del concierto del Teatro Chapí, pero lo cierto es que ambas actividades se completaron perfectamente, resultando una sesión inolvidable para todos los presentes.

Luis Delgado acumula larga experiencia como músico y musicólogo volcado en la recuperación de composiciones e instrumentos medievales, al tiempo que siente necesario divulgar el fruto de tanto empeño. Afortunadamente el Teatro Chapí fue sensible a estas inquietudes y programó una charla a las siete de la tarde que acercó las principales claves de una labor de recuperación musical que tiene mucho de cruzada. Delgado habló de las tres culturas: cristiana, andalusí y sefardita, que nutrieron la cultura del medioevo español, destacando en particular la importancia de las cantigas de Alfonso X y otros códices, en el primer caso, la continuidad de la tradición oral en lo referido al islám, y la viveza de la música sefardita actual.

Recordó el músico que “nadie puede erigirse como fiel intérprete de la música medieval” ya que lo que nos ha llegado son “anotaciones sencillas, que no indican ni la velocidad de ejecución ni los instrumentos necesarios” por lo que en ocasiones la única ayuda complementaria es el texto y con ello la posibilidad de ser cantado a un tempo u otro. Los intervenientes en la charla destacaron en especial este último elemento: el hombre medieval no vivía y trabajaba al ritmo actual, por lo que su música no puede reflejar una velocidad contemporánea. Fue en ese momento cuando se sugirió una atinada comparación: interpretar música medieval exige también introducir claves actuales, de igual manera que hoy no degustaríamos la gastronomía medieval, tan falta de sal como sobrada de grasas, de igual manera.

Con todas esas premisas adelantadas se dio paso al concierto de los cuatro virtuosos: el propio Luis Delgado, que continuó introduciendo atinadas explicaciones antes de cada composición; Cesar Carazo, que emocionó con la claridad y timbre de su voz; Javier Bergia, extraordinario músico de viento, y Felipe Sánchez Mascuñano, a cargo del laud y la guitarra morisca. Distintos instrumentos fueron paseando por el repertorio, como fue el caso de la viola de brazo, la zanfona, el laud andalusí, la vihuela y diferentes percusiones. De hecho fue acertada la introducción de un instrumento actual, el clarinete en clave jazzística, en distintos momentos dedicados a las composiciones sefarditas; aderezo que fue perfectamente entendido gracias a las explicaciones previas. En definitiva, músicos e instrumentos, consiguieron recrear momentos irrepetibles, por poco frecuentes y esperados, que el público agradeció sentidamente.

Con todo ello queremos indicar que la doble sesión programa en la tarde-noche del sábado resultó un espectáculo completo por cuanto se aprendió y disfrutó, resultado final al que no es ajeno que esta vez, y es cierto que van muchas, los espectadores de Villena se sumaran en número e interés suficientes.

20 noviembre 2006

Rebelarse vendió

El sótano de la Casa de Cultura acogió el sábado la primera charla del ciclo organizado por Jóvenes Verdes, Universitarios Progresistas y la Universidad de Alicante. Unas 70 personas siguieron las intervenciones de Pito Karcoma, Javi Chispes y Andrés Leal.

Parece necesario señalar que el redactor del presente artículo es también organizador de la charla, así que pongan en tela de juicio la objetividad del mismo. No obstante, lo cierto es que el lugar reservado para la tertulia se mostró finalmente mucho más acogedor de lo pensado en principio. Los responsables de la Casa de Cultura lograron preparar en el vestíbulo del sótano un ambiente acertado para una charla animada y el posterior turno de palabras.

El boca a boca, en particular el de los intervientes, los anuncios en prensa y, queremos creer, el interés de la charla lograron congregar a cerca de setenta personas que siguieron las intervenciones de tres ponentes conocedores del mundo cultural y artístico de nuestra zona. Tomando como base el ensayo de Joseph Heath y Andrew Potter “Rebelarse Vende”, el cantautor Pito Karcoma, el músico villenense Javi Chispes y el columnista y “teatrero” Andrés Leal fueron replicando los principales argumentos del libro, fijándose especialmente en el significado de contracultura y su repercusión actual.

Pito Karcoma fijó su atención en la necesidad de diferenciar entre obra y artista, entre la esencia de lo creado y la pose pública del autor, incidiendo así en la necesidad de valorar la actitud vital de un creador cultural, circunstancia que, a su juicio, sobrevivirá a los vaivenes del mercado y su posible éxito popular. Javi Chispes se decantó por la definición de los conceptos, buscando los significados precisos de cultura y contracultura, tratando además de ofrecer su experiencia personal en el mundo musical alternativo. Por su parte Andrés Leal abogó por sentencias más contundentes, tratando de distinguir entre arte y cultura, desterrando así el término de contracultura como concepto englobador de la cultura minoritaria.

El turno de palabras se alargó durante prácticamente una hora, sucediéndose las preguntas y reflexiones. En particular se incidió en la relación entre poderes públicos y el apoyo a la cultura o el distanciamiento de muchos artistas respecto al mundo político. Comentado y rebatido fue también el recorte de prensa en el que Fito Cabrales, componente de “Fito y los Fitipaldis”, sentenciaba que “cuando alguien coge una guitarra toma el camino contrario a la política”.

La charla del sábado inicia un ciclo mensual –que se completa con la proyección de la película “¿Quién se cargó el coche eléctrico?” en diciembre y la ponencia de Toni Puig sobre la Casa Joven el 12 de enero–, de charlas y debates fuera de conmemoraciones específicas. De esta manera se tratan de desarrollar temas recurrentes en muchas tertulias, pero que quizás abordadas con ponentes conocedores del tema y pretensiones más ambiciosas nos acerquen a conclusiones válidas, objetivo que en la del pasado sábado al menos se alcanzó de forma parcial. Gracias a todos.


Nota: Descargando el archivo adjunto podrán escuchar la grabación de las intervenciones de los ponentes. Igualmente si quieren ponerse en contacto con los organizadores de las charlas pueden hacerlo en los correos villena@jovenesverdes.org y up@ua.es